11/09/2026

DESBRIDAMIENTO DE HERIDAS

DESBRIDAMIENTO DE HERIDAS

El primer paso hacia una cicatrización eficaz


Desbridamiento de heridas

El desbridamiento de heridas, que consiste en la eliminación de tejido no viable y microorganismos del lecho de la herida, es fundamental para una cicatrización eficaz y puede realizarse mediante diversos métodos, como técnicas quirúrgicas, mecánicas, autolíticas, enzimáticas y biológicas. La elección del método de desbridamiento depende de factores como el tipo de herida, la experiencia del profesional y la tolerancia del paciente, si bien todos los métodos buscan optimizar el lecho de la herida para favorecer la cicatrización. Una comunicación clara con los pacientes sobre el proceso de desbridamiento y sus resultados es esencial para gestionar las expectativas y mejorar la experiencia de atención de la herida.

¿Por qué es necesario retirar el tejido no viable?

La reparación de una herida es una coreografía celular ordenada: hemostasia, fase inflamatoria, fase proliferativa y fase de remodelación. Cada una tiene su tempo, sus mediadores y sus protagonistas celulares. Todo eso ocurre sobre un lecho vivo. Cuando ese lecho está ocupado por tejido muerto, el proceso se detiene en la fase inflamatoria, se cronifica, se coloniza y se convierte en una herida que ya no cicatriza. Es la definición operativa de herida crónica, la que persiste más allá de las seis semanas.

 

Modalidades de desbridamiento

  • Cortante o quirúrgico. Es la modalidad más rápida y selectiva. Se realiza con bisturí, tijeras o pinzas, retirando el tejido no viable hasta encontrar tejido sano bien perfundido. En el ámbito hospitalario y con anestesia, cuando es extenso o profundo, se habla de desbridamiento quirúrgico propiamente dicho. En consulta, con retirada progresiva de esfacelo superficial, se prefiere el término desbridamiento cortante conservador.
  • Autolítico. Aprovecha las enzimas y macrófagos del propio organismo. Se mantiene la herida en un ambiente húmedo controlado con apósitos oclusivos, y el tejido no viable se lisa por sí solo a lo largo de días. Es cómodo, indoloro y selectivo, pero lento. Se usa en heridas de progresión no urgente.
  • Enzimático. Emplea preparaciones tópicas con enzimas exógenas capaces de degradar la matriz del tejido necrótico (colagenasa, principalmente). Es más rápido que el autolítico y más selectivo que el mecánico.
  • Mecánico. Retira el tejido con métodos físicos: arrastre con gasas húmedo-secas, irrigación a presión controlada, hidroterapia. No es selectivo (puede arrancar tejido sano) y suele ser doloroso. Ha ido cediendo espacio a técnicas más finas.
  • Larval o biológico. Utiliza larvas estériles de Lucilia sericata, criadas en laboratorio, que digieren el tejido necrótico sin atacar el sano y liberan sustancias antibacterianas en el proceso. Suena novedoso pero no lo es. Ya se usaba en la cirugía militar de la Primera Guerra Mundial.

Diferenciación con conceptos próximos

  • Limpieza de la herida. La limpieza (lavado con suero, arrastre de exudado) es un gesto de asepsia previo. El desbridamiento va más allá: retira tejido, no solo suciedad o restos superficiales.
  • Escarotomía. Es la incisión longitudinal de una escara para descomprimir el tejido subyacente en quemaduras profundas circunferenciales. No busca retirar tejido, sino aliviar la presión que ejerce la costra rígida. Aunque comparte instrumental y contexto (paciente quemado), su objetivo es distinto.
  • Necrosectomía. Se aplica sobre todo en el ámbito de la pancreatitis necrotizante: retirada del tejido pancreático necrótico.


FUENTE:


 
https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/desbridamiento