El primer paso hacia una cicatrización eficaz
Desbridamiento de
heridas
El desbridamiento
de heridas, que consiste en la eliminación de tejido no viable y
microorganismos del lecho de la herida, es fundamental para una cicatrización
eficaz y puede realizarse mediante diversos métodos, como técnicas quirúrgicas,
mecánicas, autolíticas, enzimáticas y biológicas. La elección del método de
desbridamiento depende de factores como el tipo de herida, la experiencia del
profesional y la tolerancia del paciente, si bien todos los métodos buscan
optimizar el lecho de la herida para favorecer la cicatrización. Una
comunicación clara con los pacientes sobre el proceso de desbridamiento y sus
resultados es esencial para gestionar las
expectativas y mejorar la experiencia de atención de la herida.
¿Por qué es necesario retirar el tejido
no viable?
La reparación de una herida es una coreografía
celular ordenada: hemostasia, fase inflamatoria, fase proliferativa y fase de
remodelación. Cada una tiene su tempo, sus mediadores y sus protagonistas
celulares. Todo eso ocurre sobre un lecho vivo. Cuando ese lecho está ocupado
por tejido muerto, el proceso se detiene en la fase inflamatoria, se cronifica,
se coloniza y se convierte en una herida que ya no cicatriza. Es la definición
operativa de herida crónica, la que persiste más allá de las seis semanas.
Modalidades de desbridamiento
- Cortante o quirúrgico. Es la
modalidad más rápida y selectiva. Se realiza con bisturí, tijeras o
pinzas, retirando el tejido no viable hasta encontrar tejido sano bien
perfundido. En el ámbito hospitalario y con anestesia, cuando es extenso o
profundo, se habla de desbridamiento quirúrgico propiamente dicho. En
consulta, con retirada progresiva de esfacelo superficial, se prefiere el
término desbridamiento cortante conservador.
- Autolítico. Aprovecha las
enzimas y macrófagos del propio organismo. Se mantiene la herida en un
ambiente húmedo controlado con apósitos oclusivos, y el tejido no viable
se lisa por sí solo a lo largo de días. Es cómodo, indoloro y selectivo,
pero lento. Se usa en heridas de progresión no urgente.
- Enzimático. Emplea
preparaciones tópicas con enzimas exógenas capaces de degradar la matriz
del tejido necrótico (colagenasa, principalmente). Es más rápido que el
autolítico y más selectivo que el mecánico.
- Mecánico. Retira el
tejido con métodos físicos: arrastre con gasas húmedo-secas, irrigación a
presión controlada, hidroterapia. No es selectivo (puede arrancar tejido
sano) y suele ser doloroso. Ha ido cediendo espacio a técnicas más finas.
- Larval o biológico. Utiliza larvas
estériles de Lucilia sericata, criadas en laboratorio, que digieren el
tejido necrótico sin atacar el sano y liberan sustancias antibacterianas
en el proceso. Suena novedoso pero no lo es. Ya se usaba en la cirugía
militar de la Primera Guerra Mundial.
Diferenciación con
conceptos próximos
- Limpieza de la herida. La limpieza
(lavado con suero, arrastre de exudado) es un gesto de asepsia previo. El
desbridamiento va más allá: retira tejido, no solo suciedad o restos
superficiales.
- Escarotomía. Es la incisión
longitudinal de una escara para descomprimir el tejido subyacente en
quemaduras profundas circunferenciales. No busca retirar tejido, sino
aliviar la presión que ejerce la costra rígida. Aunque comparte
instrumental y contexto (paciente quemado), su objetivo es distinto.
- Necrosectomía. Se aplica sobre todo en el
ámbito de la pancreatitis necrotizante: retirada del tejido pancreático
necrótico.
FUENTE:
https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/desbridamiento