28/08/2026
Los 7 tipos de heridas
¿Qué
es una herida?
La
piel es el órgano más grande del cuerpo humano y tiene varias funciones
importantes, como proteger el cuerpo de cualquier agresión externa y mantener
el equilibrio de los líquidos y la temperatura.
Cuando
se produce una herida, ya sea un corte, un rasguño o una quemadura, se produce
una lesión en la piel, que dependiendo de su gravedad puede afectar solo a las
capas más superficiales (epidermis) o más profundas.
Una
herida puede aparecer por distintos motivos, como accidentes, caídas,
enfermedades o condiciones. Las heridas pueden ser pequeñas o grandes, y su
curación dependerá de la gravedad de la lesión y de su tipología.
La
identificación de los diferentes tipos de heridas es crucial para su
tratamiento y prevención de complicaciones. Hoy te presentamos los 7 tipos de
heridas más comunes.
1.
Quemaduras leves
Este
tipo de herida puede producirse por distintos motivos, puede ser desde una
quemadura solar por una excesiva exposición al sol hasta una quemadura química,
por ejemplo. Una quemadura se produce cuando la piel se ve expuesta a altas
temperaturas o entra en contacto con sustancias químicas e incluso con una
corriente eléctrica.
Dependiendo
de su intensidad, tamaño y la zona en la que se hayan producido, los distintos
tipos de quemaduras se clasifican en diferentes grados del 1º al 4º. Las más
leves son las quemaduras de primer grado ya que afectan únicamente a la
epidermis (capa más superficial de la piel) y pueden causar ampollas,
enrojecimiento, hinchazón y dolor localizado.
Si
la quemadura en la piel supera los cinco centímetros o se encuentran en la
cara, las manos o los pies es importante que acudas a urgencias o busques
atención sanitaria.
2.
Ampollas
Una
ampolla es un “saco” lleno de líquido en la epidermis. Suele producirse a causa
de la fricción entre la epidermis y la dermis (la capa inferior de la piel) o
por lesiones cutáneas relacionadas con las quemaduras.
Las
ampollas en la piel pueden tener diferentes nombres según su tamaño; por eso,
también habrás oído hablar de “vesículas” o “bullas”, según si son más pequeñas
o grandes.
Este
tipo de heridas son comunes en los deportistas ya que debido a su actividad
física pueden presentar ampollas en los pies e incluso, ampollas en las manos
al levantar un excesivo peso o debido a la fricción con distintos objetos.
No
suele haber complicaciones a la hora de curarlas más allá de incomodidad y leve
dolor en la zona localizada; si causan mucho dolor, es importante acudir a un
especialista.
3.
Mordiscos
Un
mordisco es la herida que queda cuando alguien o algo te muerde, ya sea un
animal, un insecto o una persona. Dependiendo de la intensidad de la mordida,
pueden suponer desde daños superficiales hasta pérdidas de tejido y afectación
al hueso que yace bajo la zona de piel.
Su
principal peligro reside en la posible penetración de bacterias y patógenos en
la propia herida, por lo que es importante desinfectar bien la herida y
protegerla para evitar que se infecte.
4.
Arañazos
Un
arañazo es una herida leve y superficial causada por un objeto afilado, como
las uñas de un animal, unas espinas, etc. Principalmente se siente escozor y
picor en la zona afectada, aunque dependiendo de la fuerza del arañazo puede
provocar una mayor cantidad de sangrado que requiera atención médica.
Debemos
tener cuidado, en especial, con los arañazos hechos por animales, ya que son
heridas más susceptibles a infecciones como, por ejemplo, con el arañazo de un
gato (especialmente si no está vacunado).
5.
Laceraciones
Lo
primero que debes tener claro en este punto es: ¿qué es una laceración? Una
laceración es un tipo de herida que surge a partir de un desgarro o por un
golpe rápido y contundente que ocasiona la abertura de la piel. Suele ser una
herida superficial, aunque dependiendo de su magnitud puede llegar a afectar a
tejidos más profundos.
Cuando
se trata de heridas leves, las laceraciones en la piel pueden provocar sangrado
y dolor en la zona afectada (si la laceración es grave, el sangrado suele ser
más abundante y será necesario acudir a urgencias).
Es
importante recordar siempre que, al tratarse de una herida abierta, es más
vulnerable contra infecciones.
6.
Rasguños
Un
rasguño es un roce causado por la fricción de la epidermis con una superficie
áspera, como un suelo de asfalto o una pared con gotelé. Suele producirse en
extremidades, manos y caderas, y solo afecta a la primera capa de piel; no
obstante, son heridas muy propensas a infectarse.
No
suele presentar un sangrado abundante, pero sí exudación (reacción del cuerpo
frente a una agresión, en la que se desprenden líquidos en la zona afectada que
favorecen la cicatrización).
7.
Cortes
Los
cortes son heridas abiertas en la piel producidas por un objeto punzante y
afilado. Suelen afectar a la parte más superficial de la piel, aunque
dependiendo de la gravedad de esta puede llegar a afectar a capas inferiores.
Suele
producir escozor, leve sangrado y enrojecimiento de la zona, aunque se puede
producir un sangrado abundante si se trata de un corte profundo.
Se
trata de una herida muy propensa a la infección, en especial en aquellas
situaciones en las que se encuentra localizada en los dedos o si el objeto que
la provoca se encuentra en mal estado (por ejemplo, una pieza de metal
oxidado). Por este motivo, es importante saber cómo curar un corte
correctamente.
Ahora ya conoces los principales tipos de heridas: cómo identificarlas, diferenciarlas y cómo se producen. Si no estás seguro sobre el tipo de herida que tienes, es importante buscar ayuda médica para recibir un diagnóstico adecuado y comenzar el tratamiento lo antes posible.
FUENTE: https://www.leukoplast.es/blog/tipos-heridas/cuales-son-los-tipos-de-heridas