A través del color, la textura y el aspecto de sus tejidos, nos cuentan si están cicatrizando correctamente o si necesitan una ayuda extra. Conocerlos es esencial para evaluar el estado de la lesión y elegir el tratamiento más adecuado.
1. Tejido de granulación
Es el protagonista de la cicatrización activa. Tiene un color rojizo y brillante, gracias a la gran cantidad de vasos sanguíneos nuevos que se forman en la zona. Su presencia indica que la herida está sana y regenerándose de manera adecuada.
Cuidados: mantenerlo húmedo y protegido para favorecer la formación de nuevo tejido
2. Tejido epitelial
Es la piel nueva que aparece cuando la herida comienza a cerrarse. Tiene un tono rosado o perlado y suele verse más liso que el tejido de granulación.
Cuidados: Requiere protección frente a roces o deshidratación, ya que todavía es frágil.
3. Tejido necrótico
Cuando el tejido se ve negro o marrón, significa que hay células muertas. Este tejido impide la correcta cicatrización y puede favorecer la proliferación bacteriana.
Cuidados: requiere desbridamiento, es decir, la eliminación del tejido muerto por parte de un profesional sanitario.
4. Tejido esfacelo o fibrinoso
De color amarillento o grisáceo, con una textura densa y pegajosa. Suele indicar la presencia de exudado y restos celulares que deben eliminarse para que la herida pueda seguir cicatrizando.
Cuidados: el objetivo es retirar este tejido mediante técnicas de limpieza o apósitos específicos que faciliten el desbridamiento.
Identificar correctamente los tipos de tejido permite
- Valorar la fase de cicatrización en la que se encuentra la herida.
- Seleccionar el apósito adecuado según sus características.
- Prevenir complicaciones como infecciones o retrados en la curación.
- Observar, interpretar y actuar: tres pasos esenciales para cuidar la piel y favorecer una cicatrización eficaz.
FUENTE: https://enfermeraenapuros.com/blogs/aprende-con-nosotras/tipos-de-tejidos-en-heridas?srsltid=AfmBOopplo3S7BhIltN5nOENzz7mvuoGO37YhUKlUzDSxig0bxfNQx3C